Medellín, Colombia. 19 de noviembre de 2021.

EN LA SEGURIDAD Y LA VIGILANCIA, LA TECNOLOGIA DEBE SER UNA HERRAMIENTA Y NO LA ESTRATEGIA


Sobre la tecnología como herramienta en una infraestructura de seguridad


Por Santiago Parada

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En las carreras de Fórmula 1, no basta con tener el carro más rápido. Si al volante no hay un piloto hábil y un equipo experto nunca se ganará la carrera. Es el mismo caso en la infraestructura de vigilancia y la red de cámaras en Medellín; aunque despleguemos la última tecnología y tengamos grandes cantidades de cámaras, si no hay la capacidad humana e institucional para analizar y responder a los crímenes que están siendo registrados en ellas no habrá solución tecnológica a los problemas de seguridad.

Se habla de Medellín como una de las ciudades más innovadoras en el uso de tecnologías en Colombia, por no decir la más tecnológica. Y seguramente, su pasado víctima del narcotráfico ha promovido que una gran parte de la inversión en tecnología esté dirigida a infraestructura para la seguridad ciudadana. Desde la Secretaría de Seguridad de la alcaldía se han desarrollado múltiples herramientas centradas en la implementación y el estudio de soluciones de seguridad para la ciudad. Hoy me quiero enfocar en la herramienta quizá más conocida, la red de más de 3.000 cámaras de vigilancia a lo largo del territorio, que hasta cierto punto es un carro de fórmula 1, manejado por un joven en curso de conducción.

Esta inmensa inversión en cámaras de vigilancia se inspira en otras ciudades sumamente desarrolladas como Pekín, Londres, Delhi, Los Ángeles y otras, que llevan aplicando esta forma de vigilancia por años. Más allá de las discusiones morales sobre derechos de privacidad de la vigilancia por cámaras, los estudios académicos han demostrado la eficacia que tienen estos sistemas en la disminución de los homicidios y las afectaciones al patrimonio de la ciudad. Entiendo entonces, que la Secretaría de Seguridad busque obtener un gran presupuesto en compra, mantenimiento y conexión de estas cámaras para construir una infraestructura digna de un automóvil de Fórmula 1 y atacar la inseguridad. Sin embargo, un comentario de Andrés Preciado, ex subsecretario operativo de seguridad, en una intervención de la Maratón de Investigación coordinada por  Instituto Edgelands sigue sonando en mi cabeza, ¿La personas que supervisan esa gran red de cámaras en Medellín están consecuentemente capacitadas? O en la metáfora del automóvil  ¿El que maneja ese automóvil es capaz de llevarlo a la meta a gran velocidad y sin estrellarse? ¿Estamos desperdiciando el potencial de nuestra infraestructura y tecnología?

En Medellín, los agentes de policía son los encargados de supervisar las cámaras de vigilancia. Esto significa, un constante monitoreo para diagnosticar pre-actividad criminal y en caso de ocurrir, un seguimiento post-actividad criminal para identificar y perseguir a los delincuentes. Siendo una red tan amplia y una tecnología que avanza continuamente –ni siquiera estamos teniendo en cuenta el proyecto de reconocimiento facial-, los encargados de vigilar las cámaras deben tener una formación tecnológica para conocer las capacidades y limitaciones del sistema que controlan, pero sobretodo, una formación ética, ya que estas personas son los ojos de la ciudad, y los delincuentes lo saben. Menciono esto porque Andrés Preciado habló de  casos en los que las cámaras dejaban de grabar justo en el momento de los delitos. Muy diciente su frase de que: “la tecnología es la herramienta pero no la estrategia”. Y así como un carro de fórmula 1 es la herramienta, la estrategia es un conductor hábil y un equipo experto que lo lleve a la meta.

Es entonces, cuando debemos cuestionarnos el por qué de un automóvil de fórmula 1 cuando no somos capaces de aprovechar sus capacidades. Claramente, la cuestión no es disminuir la inversión en cámaras de vigilancia, sino buscar que las capacidades del auto y el conductor sean igual de óptimas. Por eso debemos pensar en capacitar a los agentes encargados de supervisar las cámaras, sus capacidades tecnológicas, sus conocimientos éticos y legales y no menos importante, en los supervisores de estos agentes, porque es importante que sean ellos, en parte, los responsables de llegar a la meta.

Santiago Parada Pelaez es participante de Te Estamos Grabando, nuestro programa de investigación en Medellín. Santiago es estudiante de psicologia y economia en la Universidad EAFIT.