24 de abril, 2022.

Inteligencia Artificial en el Sector Público Latinoamericano


English Version

En todo el mundo, los gobiernos están incorporando inteligencia artificial (IA) en su caja de herramientas para mejorar la eficiencia, tomar mejores decisiones políticas y aumentar el compromiso con el público. Esta tendencia es válida para muchas naciones de América Latina y el Caribe (ALC). En un nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un grupo de expertos en el análisis de políticas internacionales, explora cómo los gobiernos de ALC están incorporando IA en sus procesos, para un sector público con mayores oportunidades. Hablamos con Ricardo Zapata, analista de la OCDE y uno de los coautores del informe El uso estratégico y responsable de la inteligencia artificial en el sector público de América Latina y el Caribe que tienen como objetivo otorgar información de valor sobre cómo los gobiernos de ALC utilizan la IA y lo que esto significa para el futuro de la gobernanza responsable, la seguridad pública y los derechos digitales en la región.

Foto por Robynne Hu, Unsplash

¿Cuáles son algunas de las formas más comunes en que un gobierno puede usar IA?  
Los gobiernos generalmente se acercarán a la IA para mejorar su eficiencia. Concretamente, esto supone la automatización de tareas sencillas o mejorar la velocidad y la calidad de los servicios públicos. La mayoría de los casos de uso visibles y reconocidos pertenecen a esta categoría. En algunos otros casos, los gobiernos también buscarán mejorar el proceso de diseño de políticas al obtener un conocimiento profundo de grandes cantidades de datos (la mayoría de los gobiernos ya son buenos para producir una gran cantidad de datos) y tomar decisiones más informadas, esta es un área en la que la IA puede ofrecer buenos resultados, pero que también requiere enfoques éticos más sólidos en todo su ciclo, desde la recopilación de datos hasta su procesamiento. Finalmente, la IA también se está utilizando para mejorar la comunicación y el compromiso público, generalmente a través de chatbots, herramientas de emparejamiento (producir mejores recomendaciones de acuerdo con las necesidades o características de los ciudadanos), o mejorar las habilidades para comprender mejor las opiniones y perspectivas de los ciudadanos a escalas que antes eran inviables. Es bueno tener en cuenta que los usos similares ocurren al revés cuando los ciudadanos usan la IA para comprender mejor lo que están haciendo sus gobiernos.

El informe recientemente publicado afirma que Colombia se ha convertido en un líder en la región de ALC por su uso de IA ¿A que se debe esto?
Colombia está construyendo una política sólida de IA y produciendo casos de aplicación muy interesantes. Por el lado de la política, documentamos varios instrumentos y herramientas que aseguran una gobernanza sólida de la IA en el sector público. En primer lugar, su estrategia de IA es la única en la región que cuenta con el conjunto completo de habilitadores, que pueden ayudar a impulsar su implementación. Con habilitadores nos referimos a tener objetivos y acciones específicas, metas medibles, actores responsables, plazos, mecanismos de financiación y un instrumento de seguimiento. Si bien no garantizan una implementación exitosa, contar con ellos puede mejorar su desempeño, especialmente cuando consideramos que Colombia es un país grande y la estrategia se ha hecho para perdurar en el tiempo, trascendiendo las administraciones de gobierno.

En segundo lugar, analizamos 15 herramientas en política que pueden mejorar la implementación de proyectos de IA en el sector público y, en la mayoría de ellos, Colombia se destacó como líder regional. Por ejemplo, al observar los esfuerzos para desarrollar una IA responsable, confiable y centrada en el ser humano, el marco ético de Colombia está bien alineado con nuestro instrumento de referencia, en el abordaje de los Principios de IA de la OCDE . Al analizar el financiamiento, la estrategia nacional de Colombia fue única en la región al contar con un mecanismo de financiamiento explícito. Al mirar la gobernanza de datos o los espacios para la experimentación, también se encontraba entre aquellos países con los instrumentos y prácticas más completos.

Todo este ejercicio de evaluación no pretendía crear un ranking, sino identificar fortalezas entre países para permitir que otros aprendan de sus prácticas y lecciones. Nuestro estudio no dice quién es el mejor y tampoco quién tiene mayor impacto. En esta etapa, podemos comparar lo que están haciendo los países con los marcos de políticas que estamos desarrollando y, siendo la IA una tendencia tan reciente, es posible que estos marcos evolucionen en los próximos años. Entonces, ser un líder regional, en este caso, significa que los países deben prestar especial atención a lo que está haciendo Colombia.


¿Podrías dar un ejemplo de cómo Colombia usa la IA en el sector público?

Además de todos los desarrollos de políticas que describí, Colombia también está realizando algunas implementaciones interesantes en el sector público. Creo que PretorIA se encuentra entre los más interesantes que documentamos. Este es un proyecto desarrollado por la Corte Constitucional para ayudar en la selección de tutelas(es decir, una acción Constitucional para la protección de los derechos fundamentales) para sentar precedentes legales sobre la provisión de derechos fundamentales. La Corte recibe más de 2000 tutelas cada día, por lo que una solución para hacer que este proceso sea más eficiente puede agregar mucho valor. PretorIA lee y analiza automáticamente todas las quejas, detecta y predice la presencia de criterios predefinidos y presenta informes y estadísticas de forma intuitiva. Sirve como una herramienta para los jueces, por lo que asegura que haya un humano a cargo del proceso de toma de decisiones.

Lo que me pareció más interesante de este caso es cómo se desarrolló. Inicialmente, era una adaptación de Prometea, un sistema de IA desarrollado en Argentina para ayudar a impartir justicia. Actuó como un asistente virtual que predijo las soluciones de los casos (basándose en casos y soluciones anteriores) y ayudó a proporcionar la información necesaria para reunir los archivos de los casos. Cuando la Corte Constitucional anunció por primera vez el proyecto en 2019, provocó la participación ciudadana y el diálogo con muchos actores debido a las preocupaciones sobre la opacidad y el efecto de caja negra de este sistema, especialmente cuando se trata de un proceso hecho para garantizar los derechos fundamentales. Luego, la participación ciudadana llevó a la Corte a transformar todo el proyecto en lo que ahora conocemos como PretorIA, un sistema que utiliza tecnología de modelado de temas en lugar de redes neuronales, haciéndolo más explicable, interpretable y rastreable.

¿Qué es un enfoque de IA ”confiable y centrado en el ser humano” y en qué se diferencia de los usos tradicionales? ¿Cómo se clasifica Colombia en el uso de la IA centrada en el ser humano?
Nuestro marco de referencia para evaluar enfoques confiables y centrados en el ser humano son los Principios de IA de la OCDE, que pretenden promover el desarrollo de IA innovadora que respete los derechos humanos y los valores democráticos. Viniendo de una institución como la OCDE dedicada a compartir las mejores prácticas, establecer estándares internacionales y mejorar las políticas públicas en economías democráticas y orientadas al mercado, el informe busca interrogar cómo los sistemas de IA del sector público están integrando estos valores. Creo que es difícil decir qué es un enfoque tradicional, lo que destacaría es que la tecnología no es neutral en cuanto al valor, por lo que cada desarrollo incorpora una visión de cómo debería ser el mundo. Muchos sistemas que conocemos hoy se han centrado en la eficiencia, el beneficio o el control. Por ello, como ciudadanos e instituciones debemos preguntarnos permanentemente cómo queremos que sea la tecnología y qué valores queremos que refleje.

En este sentido, Colombia ha hecho un gran esfuerzo emitiendo el Marco Ético de IA, alineándose con los Principios de IA de la OCDE. Nuestro informe profundiza más y analiza aspectos particulares del enfoque responsable, confiable y centrado en el ser humano, por lo que analizamos la equidad y la mitigación de sesgos, la transparencia y la explicabilidad, la seguridad y la responsabilidad. En todos ellos, el Marco Ético de IA de Colombia le otorga al país buenas capacidades para promover este tipo de enfoque. Donde vemos margen de mejora es en el establecimiento de orientación y métodos para comprender las necesidades de los usuarios y para crear diversos equipos de IA. Por supuesto, todo esto atañe a la existencia de marcos de políticas, lo que en sí mismo es un gran avance, por lo que su aplicación e impacto será materia de futuras investigaciones.

¿Cómo podría la IA centrada en el ser humano ayudar a las personas a coexistir mejor en las ciudades? ¿Podrías dar un ejemplo de cómo se podría utilizar esta tecnología en una intervención de planificación urbana o de seguridad pública?
Las ciudades son un contexto donde los proyectos de gobierno digital pueden tener un impacto más tangible y visible para los ciudadanos. La implementación de una IA confiable y centrada en el ser humano en dominios como la seguridad, donde nos ocupamos de la privacidad y la integridad de las personas, podría permitir que la sociedad confíe en las aplicaciones correctas de la tecnología y responsabilizar a los actores responsables por sus resultados. También podría ayudarnos a decidir dónde no queremos aplicarlo, lo cual es una elección completamente válida. Hablamos mucho sobre los beneficios de la IA, pero a veces un enfoque basado en el riesgo puede decir: estos dominios deben permanecer libres de tecnología. Por ejemplo, el reconocimiento facial, que ha sido prohibido en algunos lugares y sigue siendo un tema debatido. También podría ayudarnos a descubrir que la IA no es la mejor solución, como sucedió con Predpol en Montevideo.

A nivel urbano, muchas autoridades en América Latina están utilizando sistemas de inteligencia artificial para analizar las enormes cantidades de datos de movilidad históricos y en tiempo real, para mejorar la gestión del tráfico, detectar riesgos o modelar escenarios futuros. Algunos también utilizan cámaras y dispositivos de vigilancia junto con algoritmos de inteligencia artificial para rastrear actividades delictivas, identificar personas y analizar datos históricos. Nuestro informe destaca que todavía existen dos desafíos principales en esta última área: establecer las salvaguardas necesarias cuando se procesan datos personales confidenciales (por ejemplo, datos biométricos) y definir marcos claros para el uso de estas tecnologías para prevenir posibles abusos como la elaboración de perfiles y la persecución. de opositores políticos o manifestantes.

Ciertamente necesitamos una discusión más activa para dar forma a las tecnologías de vigilancia urbana. Todavía queda mucho por hacer. Al final, ese es uno de los puntos clave para incorporar valores democráticos en el desarrollo de la IA, para que podamos dar forma colectivamente a estas tecnologías y sus aplicaciones.

Ricardo Zapata es analista en el OCDE y uno de los coautores del reporte “El uso estratégico y responsable de la inteligencia artificial en el sector público de América Latina y el Caribe.



Medellín, Colombia. 19 de abril, 2022.

Una Entrevista con la Diseñadora de "Decodificando Medellín"


English Version



Nos reunimos con Sara Arango Franco, miembro del equipo de Edgelands y una de las principales facilitadores y diseñadores de nuestro taller de datos para hablar de sus motivaciones detrás del programa y de cómo ha ido hasta ahora.

¿Qué es "Decodificando La Seguridad, Convivencia, y Vigilancia en Medellín" y en que se diferencia de Te Estamos Grabando, la maratón de investigación que hizo Edgelands en octubre y noviembre de 2021? 
Decodificando es una serie de talleres de datos en los cuales personas interesadas y con experiencia en análisis de datos se reúnen para tratar datos que son recopilados de la ciudadanía a través de lo que podríamos denominar vigilancia, mediante problemas que tienen que ver con la seguridad pública. El fin es generar un espacio para el desarrollo de capacidades que a su vez permita responder preguntas y problemas de seguridad que tengan potencial de convertirse en políticas o iniciativas públicas.

La diferencia con Te Estamos Grabando es que estos talleres son dirigidos a un público con capacidades e intereses en análisis de datos, y que los talleres son prácticos desde el principio: si ves los cronogramas de ambos talleres, notarás que Te Estamos Grabando tuvo muchos más ponentes y más tiempo invertido en discutir la seguridad y la vigilancia desde lo cuantitativo. Creemos que ambos programas se complementan muy bien, y de hecho una de las participantes de Te Estamos Grabando asistió a las primeras semanas de Decodificando (luego tuvo que parar porque consiguió un trabajo 😊).

¿Cómo está diseñado el programa?
Son 8 semanas de trabajo y en la semana 9 presentaremos nuestros resultados a personas de la red Edgelands, tomadores de decisiones, académicos y otras personas que nos parece relevante que escuchen. 

Figuras:
  • Proponentes: son grupos o instituciones de la ciudad que trabajan alrededor de problemas de seguridad y que proponen preguntas para que los participantes las resuelvan a lo largo de las 8 semanas que dura el trabajo en los talleres. En nuestro caso esos grupos son el Centro de Análisis Político (CAP), el El Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC), y Casa de las Estrategias.
  • Mentores: son 6 personas expertas en análisis de datos que son responsables de cada uno de los grupos y guían el trabajo de los mismos.
  • Participantes: en este momento hay alrededor de 25 participantes divididos en los 6 grupos. La distribución inicial de inscritos es más o menos homogénea entre economistas, ingenieros matemáticos y politólogos (y un par de personas de psicología y mercadeo).Los grupos fueron distribuidos según las preguntas que trataría cada grupo y los requerimientos técnicos de las mismas, y según una encuesta previa que hicimos en el momento de la inscripción.
  • También ha habido presentadores en casi todas las sesiones: personas expertas en datos que han trabajado en temas relacionados con seguridad en Colombia y afuera. 


¿Cómo es una sesión típica? 
Una sesión típica consiste en:
1) una introducción muy corta por parte del equipo Edgelands en la que resumimos el trabajo que se hizo en la sesión anterior y damos anuncios generales;
2) en ocasiones (la mayoría de las sesiones hasta ahora) una presentación de un ponente/presentador en la cual comparte su experiencia en investigaciones aplicadas y el rol de los datos en tales investigaciones;
y 3) trabajo en grupos (participantes y mentores) para desarrollar las preguntas de los proponentes con datos abiertos o públicos de la ciudad.

¿Cuáles son algunas de las preguntas que los estudiantes están investigando actualmente?
Tenemos seis grupos en estos momentos abordando las siguientes temáticas:
  • Violencia basada en género en Medellín: analizando diversas señales y métricas para establecer si hay zonas en la ciudad donde las personas vulnerables sean menos propensas a pedir ayuda antes de que suceda un acto violento o un feminicidio. (proponentes: Casa de las Estrategias y CAP. Mentora: Sarah Henao)
  • "Guetos" criminales: análisis de datos existentes para determinar si es posible inferir zonas de la ciudad donde se den dinámicas de "gueto" (proponente: Casa de las Estrategias. Mentor: Santiago Rodríguez)
  • Análisis de sentimientos por Twitter: prueba piloto de descargar trinos relacionados con la percepción de seguridad y estudio de cómo estos se relacionan con métricas de seguridad existentes. (proponente: SISC. Mentor: Felipe Mira)
  • Estudio de correlación entre métricas "duras" de seguridad (en este caso hurtos) y datos de percepción. (proponente: SISC. Mentor: Andrés Pérez)
  • Estudio de la relación entre la configuración urbana y dinámicas de seguridad (proponente: SISC. Mentora: Jessica Salazar)
  • Exploración de formas de visualización y comunicación de datos de homicidio en Medellín con cara a la ciudadanía (proponente: Casa de las Estrategias. Mentora: Manuela Henao)

¿Cómo se aplica investigación que harán los participantes a una problematica real?
Todos los proyectos de investigación vienen de los proponentes como preguntas que surgieron en su quehacer público en la ciudad. El fin de los talleres de datos es que los proyectos les sirvan también a ellos como un espacio, un "buffer" (ya que las organizaciones relacionadas con lo público --entre muchas otras-- tienden a ocupar la totalidad de su tiempo lidiando con lo urgente sin tener tiempo para resolver preguntas importantes) para resolver sus preguntas tal vez de maneras diferentes, innovadoras, y también que les ayuden a acelerar sus propios procesos que por definición tienen incidencia en lo público. El SISC tiene incidencia en lo público ya que hace parte de la Secretaría de Seguridad, y Casa de las Estrategias es uno de los actores más importantes en la ciudad desde un enfoque más de think-do tank (entre el trabajo con comunidades y el trabajo investigativo).

¿Cómo se puede "decodificar" la seguridad, la vigilancia, y/o la convivencia?
Entendiendo que no hay un código único, que los datos siempre son representaciones limitadas de la realidad (y no por eso deja de valer la pena utilizarlos para entender el mundo, ¡qué tal!), que la verdadera decodificación sucede cuando un humano entiende el proceso por el cual los datos y los números terminan siendo representaciones, y lo interpreta.

¿Te ha sorprendido algo del programa?
El gran interés de tanta gente de participar aún cuando lo que se les pide es demanante -- ¡casi que duró un semestre académico entero!

¿Cómo terminará el programa?
La última sesión de los talleres consistirá en los grupos de participantes presentando los resultados de los proyectos a los proponentes, ponentes y a otras personas de la red Edgelands. Quisiéramos publicar los resultados del taller en la página web y redes de Edgelands y facilitar que los resultados de las investigaciones sean publicados y/o tengan el mayor impacto posible. Nos encantaría saber que nuevas alianzas/redes/grupos/investigaciones surjan como producto de los talleres.





Medellín, Colombia. 6 de abril, 2022.

Conversaciones para una Política de Inteligencia Artificial ética en Colombia


Por Santiago Uribe Sáenz

English Version

FERNANDO BOTERO, THE STREET, 2013, OIL ON CANVAS.
GALERIE GMURZYNSKA

Desde las redes sociales y los servicios de streaming, pasando por los puestos de control migratorio con biometría y hasta herramientas de diagnóstico médico y aplicaciones en nuestros teléfonos inteligentes, los algoritmos y los programas que hacen uso de sistemas de inteligencia artificial (IA) poseen tal capacidad cognitiva que en algunos aspectos supera nuestras capacidades humanas. El uso de estas tecnologías se ha vuelto indispensable y viene desde hace años transformando nuestras relaciones con la tecnología, gobiernos y ciudades. El potencial económico, de innovación, de desarrollo y de transformación del trabajo es tal que esta transformación digital ha sido llamada la Cuarta Revolución Industrial. Por ello, no sorprende que el mundo está mirando hacia la IA como una nueva frontera económica con el potencial de crecimiento económico para los países. En los últimos años las principales economías del mundo (Unión Europea, Estados Unidos, China, etc.) han desarrollado estrategias nacionales y planes para fomentar e innovar en IA. El potencial de beneficios es enorme.

La IA tiene el potencial de transformar la mayoría de sectores productivos de la economía, atraer inversión, generar empleos calificados, vender servicios a millones de personas y permitir el acceso a la información y a los beneficios de la tecnología. En Colombia, por ejemplo, los sistemas de vigilancia con biometría como el reconocimiento facial, han mejorado la seguridad en sitios públicos, y el servicio de control migratorio en los aeropuertos. Con motivo de la pandemia de Covid-19 en algunos países se implementaron sistemas de IA con biometría para detectar personas con síntomas de covid. Sin duda los beneficios son muchos pero no por ello exentos de riesgos.

Si bien los algoritmos que corren en programas de IA son eficientes procesando miles de variables y computando millones de datos, son también opacos por naturaleza en su funcionamiento. Es decir que es imposible para los usuarios e incluso para los programadores entender o tener explicaciones sobre el proceso empleado por el algoritmo en la toma de decisiones (¿por qué A y no B?). Por otra parte, las bases de datos que se usan para alimentar el programa corren el riesgo de estar incompletas y de tener sesgos ocultos, y por lo tanto se corre el riesgo de replicar y perpetuar sesgos y situaciones de discriminacion ya existentes entre ciertas poblaciones.

Desde el 2019 Colombia cuenta con una política pública de transformación digital e inteligencia artificial que busca crear las condiciones habilitantes para fomentar la inversión y el desarrollo de tecnologías digitales y la transformación digital. De igual manera, en el 2021 el gobierno elaboró el Marco Ético para la Inteligencia Artificial el cual cuenta con recomendaciones y herramientas para asegurar el uso ético de los algoritmos y mitigar así los riesgos asociados a su uso. Aún más, desde el 2021 se estableció la Misión de Expertos en Inteligencia Artificial con el mandato de formular recomendaciones sobre cómo debe Colombia fomentar e implementar la IA para el futuro del trabajo (empleo) y la protección al medio ambiente.

Pero la inteligencia artificial, en la teoría una herramienta infalible y agregadora de valor en la economía, no está libre de riesgos. Los posibles daños causados por decisiones algorítmicas incluyen, por ejemplo, prácticas de contratación discriminatorias y condenas sesgadas en procesos penales. Los gobiernos y las empresas deben ponderar los beneficios de usar la IA (por ejemplo, ganancias en eficiencia y productividad), frente a los riesgos de institucionalizar permanentemente procesos de toma de decisiones opacas que impiden un desarrollo inclusivo y socialmente consciente. A su vez, nos corresponde como ciudadanos exigir mecanismos institucionales y ciudadanos para fomentar el desarrollo y uso de tecnologías de IA con salvaguardas y correctivos que impidan o minimicen los daños en la sociedad.

Todos tenemos un interés legítimo en el uso ético y responsable de esta tecnología y somos partes interesadas. ¿Cómo podemos entonces exigir a los desarrolladores e implementadores responsabilidad social más allá de lo empresarial? Ante esta fuerza potencialmente transformadora, se requiere diálogo abierto y discusiones participativas donde los tomadores de decisiones consideren las preocupaciones de la ciudadanía.

Durante la primera versión de “Almuerzos Virtuales” organizado por el Instituto Edgelands, pudimos facilitar un espacio de diálogo y participación indispensable para discutir estos temas. Uno de nuestros objetivos en Edgelands es crear espacios de diálogo y construir puentes para acercar a las personas a las discusiones que se están dando en los círculos del poder y de las políticas públicas. Para ello tuvimos un diálogo directo y abierto con Sandra Cortesi, directora de la Mision de Expertos. Después de su intervención donde nos dio a conocer el mandato y trabajo de la misión, hubo espacio para que sectores de la sociedad civil y las universidades pudieran dar a conocer sus posiciones y nutrir así el diálogo y el trabajo de la misión. En Edgelands aspiramos a eso: fomentar el diálogo, facilitar el intercambio, la participación y las discusiones sobre temas que nos afectan.

Conversando sobre la inteligencia artificial en nuestro primer “Almuerzo Digital.”

Las nuevas tecnologías siempre han encontrado resistencia en la sociedad: la máquina de vapor, la electricidad, los computadores, y el internet fueron en su momento rechazadas de tajo, tildadas de tendencia pasajera, sus riesgos resaltados más que sus beneficios. Desconfiar de lo desconocido es natural. Más desafiante es abordar estas tecnologías con pensamiento crítico, entender sus dimensiones, ponderar sus costos y beneficios. Hacerlo en espacios como los que proponemos en Edgelands nos da la posibilidad de incidir en la toma de decisiones y asegurar que las tecnologías serán para beneficio y no harán daño. En la cacofonía de posiciones y argumentos, desde Edgelands queremos armonizar y recoger las opiniones informadas, basadas en ciencia,evidencia y socialmente responsables.

Fuentes

Kim, H., Giacomin, J., & Macredie, R. (2014). A qualitative study of stakeholders’ perspectives on the social network service environment. International Journal of Human-Computer Interaction, 30(12), 965-976.

O'Neil, C. (2017). Weapons of math destruction: How big data increases inequality and threatens democracy. Broadway Books.






Medellín, Colombia. 6 de abril, 2022.

Ciudades sin Miedo


Por Oswaldo Zapata Mazo 



El pasado martes nuestro instituto estuvo acompañando el lanzamiento del libro "Ciudades sin miedo, reducción de homicidios sin atajos,” la publicación más reciente de La Casa de las estrategias, una organización aliada en nuestra primera parada por el mundo en la ciudad de Medellín. El Teatro Matacandelas en el corazón de Medellín abrió sus puertas para reconocer a través de este trabajo documental exhaustivo, que #nadajustificaelhomicidio y que además a través de la escena investigativa y las acciones de activismo se pueden  explorar sus causas, entender su complejidad y abrir caminos a algunas soluciones que motiven el cambio.

Nos emociona poder sumarnos con nuestro apoyo a una iniciativa como esta, para potencializar el alcance y el impacto de este libro en la escena pública y en la toma de decisiones de actores sociales y gubernamentales que inciden en las dinámicas de seguridad y convivencia de ciudades latinoamericanas como Medellín.

La Casa de las Estrategias es un centro de estudios que ha investigado desde el año 2011 fenómenos de justicia , violencia, deserción escolar, la representación de las ciudades y la incidencia de movimientos sociales por parte de los y las artistas.

La noche del lanzamiento de esta publicación estuvo atravesada por una muestra artística que combinó la música y el performance para abordar a través del arte las huellas que deja el homicidio en los territorios, posteriormente se desarrolló un conversatorio con los autores de este libro Camila Uribe, Lucas Jaramillo y la editora de esta publicación Lucía Donadío.

A través de la conversación, cada uno de los asistentes pudo conectarse con los capítulos de esta publicación, que es el resultado de cerca de 11 años de trabajo  en las periferias, comprendiendo las dinámicas comunitarias y sociales de los jóvenes en condiciones de vulnerabilidad. Los problemas de violencia y drogas asociados a los jóvenes son complejos y las soluciones simples punitivas no son efectivas, especialmente cuando se aplican a grupos sociales que se sienten excluidos y sin futuro, como explican los autores, los fenómenos complejos no tienen causas directas sino, conjuntos de factores que contribuyen a dichos fenómenos surjan en una sociedad.

El trabajo tras esta publicación reconoce la necesidad de modificar comportamientos, para lo cual es necesario entender los actuales. Así, sus autores han utilizado entrevistas, grupos focales y otras técnicas que permiten comprender los sistemas de toma de decisiones de los jóvenes víctimas y ejecutores de homicidios y de los actores del estado, especialmente la policía, involucrados en este problema social.

El camino de este libro apenas comienza, sus autores destacan que uno de los propósito de esta publicación es poder alcanzar escenarios de incidencia en Medellín y en ciudades latinoamericanas que experimentan dinámicas complejas alrededor del homicidio, las acciones de esta publicación están conectadas a la campaña #NoCopio una iniciativa que moviliza el voluntariado de jóvenes artis y actores sociales para desnaturalizar el homicidio en la ciudad de Medellín.

Oswaldo Zapata Mazo es parte de nuestro equipo Medellín y el coordinador de redes sociales.





Ginebra, Suiza. 28 de marzo, 2022.

Ginebra, la Ciudad Donde los Espías son Bienvenidos


Por Jeanne Cordy, equipo de investigación Ginebra

Versión en inglés



¿Quién, al pasar por el parque vallado de las Naciones Unidas en Ginebra y mirar a los diplomáticos de alto nivel acreditados para entrar en los inmensos edificios, no ha querido nunca ponerse en sus lujosos zapatos y experimentar la importante vida que llevan? Pues bien, no se deje engañar por las brillantes apariencias. La Ginebra Internacional, como llamamos al cúmulo de delegaciones extranjeras y organizaciones internacionales aglutinadas en las bellas orillas del lago Lemán, esconde un lado oscuro.

Aunque las partes implicadas y las autoridades suizas tratan de ocultarlo bajo la alfombra, el espionaje entre naciones es una práctica habitual en Ginebra. A veces, las revelaciones de acontecimientos misteriosos atraviesan el velo del secreto. Historias de agentes chinos que siguen a disidentes dentro de los edificios de la ONU, de opositores kazajos que se quejan de ciberataques y rastreos, o de un espía ruso que muere en circunstancias inexplicables al regresar a su patria, han causado revuelo en la prensa local.

Las revelaciones más importantes hasta ahora las hizo públicas Edward Snowden en 2013. Snowden, que entonces trabajaba para la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidenses, reveló al público el alcance de la vigilancia estadounidense en todo el mundo. En Ginebra, donde estuvo ubicado bajo cobertura diplomática entre 2007 y 2009, trabajó en una de las 80 estaciones de escucha de la NSA repartidas por todo el mundo. Allí, utilizando tecnologías de espionaje de vanguardia, como antenas de satélite ocultas para la interceptación de ondas de radio, ayudó a vigilar los movimientos de personas y organizaciones de interés para los servicios de inteligencia estadounidenses. Cualquiera que estuviera en la Ginebra Internacional, así como en las instituciones suizas, estaba bajo el ojo estadounidense. Entre las instituciones sobre las cuales se enfocó el espionaje en Ginebra estaban el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los bancos suizos.

¿Cuál fue la reacción política a las revelaciones de esta escala masiva de actividades no autorizadas llevadas a cabo en suelo ginebrino?


"Poco sorprendente" y "creíble" ¿Se tomaron medidas para retirar las antenas del tejado de la embajada estadounidense? Siguen ahí, una década después.

¿Qué explica la inacción del Estado suizo?


A nivel cantonal, Ginebra tiene un gran interés en acomodar a la comunidad internacional de alto nivel que se reúne en su ciudad. Algunos han calificado a la Ginebra Internacional como un "tipo de negocio", y el informe estadístico del cantón señala que cada año las organizaciones internacionales gastan por sí solas unos 3.500 millones de francos suizos en el Cantón. A nivel federal, la importancia de la plataforma internacional en Ginebra para la diplomacia Suiza, y el peso internacional del país es demasiado importante para ser arriesgada y debe ser preservada a cualquier precio, incluso el de la ética

¿Cómo se Explica esta Inacción del Estado Suizo?


La impunidad debe estar respaldada por algo suficientemente sólido para que las autoridades legitimen la ausencia de toda sanción cuando surgen los escándalos de espionaje. El primer y más importante acuerdo legal en este contexto es la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 . Este tratado de la ONU estableció la inmunidad de los agentes diplomáticos y la inviolabilidad de las instalaciones de la misión diplomática según el derecho internacional. Esto significa que los diplomáticos extranjeros en Suiza no son responsables ante la ley suiza y las autoridades suizas nunca tienen derecho a registrar los edificios, archivos o dispositivos electrónicos de los diplomáticos extranjeros. En consecuencia, si las autoridades suizas hubieran querido tomar alguna medida punitiva contra la vigilancia estadounidense, por ejemplo, su único recurso habría sido convertir a los diplomáticos estadounidenses en persona ingrata e expulsándolos del país. Teniendo en cuenta la importancia de la presencia estadounidense para el modelo de negocio de la Ginebra Internacional, esto era impensable.

Sin embargo, la Convención de Viena sólo se aplica a las delegaciones nacionales extranjeras. En Suiza, las Organizaciones Internacionales se rigen por otro régimen, la Ley de Acogida de 2007, en virtud de la cual tienen la posibilidad de firmar un acuerdo con la Confederación Suiza para gozar de inmunidades y privilegios similares a los de las misiones diplomáticas.

Además de las explicaciones legales para la impunidad del espionaje en la Ginebra Internacional, la actitud de laissez-faire tanto del gobierno cantonal como del federal parecen dar prioridad a los intereses económicos sobre las preocupaciones éticas. Aunque cada vez que surge una nueva historia, que provoca que los parlamentarios de Berna pidan una investigación, las autoridades suizas nunca adoptan una postura firme, y se limitan a esperar a que se calme la indignación. Podría decirse que Suiza va un paso más allá de la neutralidad y tolera ciertas actividades de espionaje. Por ejemplo, aunque las autoridades lo niegan, se han publicado informes sobre un acuerdo secreto para permitir que los agentes de la inteligencia china actúen libremente en territorio suizo.

¿Por qué los habitantes de la ciudad de Ginebra deberían preocuparse por el espionaje?


Podría parecer que lo que ocurre en la Ginebra Internacional no tiene nada que ver con los locales. Pero sí lo tiene, por dos razones. Primero, el espionaje es éticamente incorrecto. Vigilar todos los movimientos de una persona sin que ésta lo sepa es una violación del derecho a la intimidad. Al tolerar las operaciones de espionaje generalizadas en su ciudad, los habitantes de Ginebra están apoyando indirectamente esta práctica cuestionable. En segundo lugar, las prácticas ilegales de vigilancia en la Ginebra Internacional también van en contra de los propios intereses de los habitantes. De hecho, Snowden reveló que los bancos privados y la empresa de telecomunicaciones número uno del país, Swisscom, también eran objetivos habituales del espionaje estadounidense. Así, cualquiera que tenga una cuenta bancaria o una suscripción con Swisscom está potencialmente en alguna base de datos de espionaje estadounidense.

Para que quede claro, los estadounidenses no son los únicos que practican el espionaje en Ginebra. La mayoría de las demás delegaciones probablemente también lo hacen, pero debido a la opacidad de la práctica, no sabemos exactamente su alcance. Por esta razón, se desconocen las posibles consecuencias del espionaje en la Ginebra internacional para los habitantes de la ciudad, pero también para otras personas de todo el mundo. En cualquier caso, son perjudiciales y hay que ponerles fin.

¿Cuál es la actitud de los habitantes de la ciudad de Ginebra respecto a todo el espionaje que ocurre en su ciudad?


Si el público está al tanto de estas actividades cuestionables, no parece percibirlas como lo suficientemente importantes como para exigir la actuación de las autoridades. ¿Los ciudadanos y sus gobiernos locales y federales valoran tanto el negocio y el prestigio que aportan a su ciudad las actividades internacionales como para estar dispuestos a sacrificar la ética y el Estado de Derecho en la Ginebra Internacional? ¿Tienen miedo de amenazar el statu quo económicamente favorable al tratar de endurecer las normas?

Estas preguntas siguen abiertas pero deben ser contestadas. Para ello, debería celebrarse un debate ciudadano general sobre el espionaje en la ciudad y en el país en general. Hay que sopesar la ética y los intereses locales frente a la preocupación económica y geopolítica. Al final, los ciudadanos de Ginebra, específicamente, y de Suiza, en general, deberían tomar una decisión informada sobre la posición que se debería adoptar ante las actuales operaciones de espionaje masivo que se están llevando a cabo en Ginebra.

Jeanne Cordy es candidata a un máster en el International Development at the Graduate Institute for International and Development Studies de Ginebra. Fascinada por todo lo global, sus intereses de investigación van desde la protección del medio ambiente hasta la seguridad global. Durante su estancia en el Instituto Edgelands, se ha centrado en el impacto de las tecnologías de seguridad digital y sus repercusiones en el tejido social de la ciudad de Ginebra.







edgelands.institute
rue de candolle, 20
1211 geneva 
switzerland


contacto
info@edgelands.institute